jueves, 23 de diciembre de 2021

Yakuruna, el espíritu cumplidor de río


 

En la comunidad de Caracama, en Madre de Dios, siguiendo la carretera de Puerto Carlos y siguiendo el río con el mismo nombre que la región, los pobladores mencionan que hay un ser que es capaz de hacer realidad lo que se desea, pero solo si eres parte de los Umas, quienes son el equivalente a un sacerdote o un chaman.

En la entrevista que le hice a algunos miembros de este grupo, me mencionaron no se puede contactar con este ser en cualquier momento, ya que es similar a un espíritu de la selva. Primero se tiene que hacer un ritual en el que se suele usar brebajes hechos a base de ayahuasca y otras hiervas.

Estos curanderos me mencionaron que tienen diferentes maneras de llamar a este ser, como, por ejemplo, Hombre de Río o Yakuruna. Cuentan que no existe uno solo, sino que son varios, tantos como las localidades y que existe uno por cada pueblo. El del pueblo de Caracama tiene apariencia de un hombre de aproximadamente 35 años, quien viste un taparrabos, y además tiene un excéntrico bigote, cuya descripción se parece a la de Iknik Blackstone. Siempre está montado sobre un caimán, ya que nunca pone un pie en la tierra. Pero su característica más importante es su brazo derecho, el cual es una serpiente.

Los Umas me mencionaron que, para lograr llamarlo, primero tiene que ser una noche de plenilunio, ya que si se le contacta en otro momento se puede enojar. El Uma debe seguir el río en solitario hasta un punto en donde no pueda ser visto por nadie. Una vez allí debe tomar el brebaje mientras ora por su presencia. Al cabo de un rato una niebla cubrirá el ambiente de donde saldrá navegando el Yakuruna. Allí con todo respeto debes pedirle tu solicitud y él decidirá si cumplirla o no. Se puede pedir tanto el bien como el mal para cualquier persona, pero un factor a destacar es que el ser no cumplirá el deseo sin recibir nada a cambio, ya sea material o espiritual. Para cerrar el trato, el Yakuruna le pide al Uma ser mordido por su brazo; luego de esto el ser de desvanecerá.

Los chamanes, me señalaron que suelen usar su poder para evitar que el río se desborde, evitar que una plaga infecte a su ganado o que simplemente haya prosperidad. Además, me advirtieron que, al pedirle un mal, el precio de lo que se dará a cambió suele ser más alto. Y quienes no le den su retribución, lo harán enojar y caerá sobre ellos una especie de maldición a largo plazo.

No estoy seguro que tan ciertas sean estos relatos, ya que nadie a parte de ellos a podido divisar a aquella peculiar criatura; pero de lo que sí estoy seguro es que la devoción que estas personas le tienen es tan grande como la de cualquier otra religión que haya habido.


(No pude evitar dibujarlo como alguien que parece ser un bandido)

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