Chuya

¿Personas cuyo comportamiento haya cambiado luego dirigir un barco? Este cambia formas pudo haber sido el responsable.

Ellen

¿Alguna vez has visto a un hombre tocando la puerta durante una discusión? Es mejor estar en paz antes de que pase a la sala.

Yakuruna

¿Crees en los genios montados en cocodrilos? Antes de querer desear algo ten en cuenta las condiciones y consecuencias.

El Jinete Decapitado

¿Ruidos de cascos de caballos durante la noche? Pudiste haber oido de cerca el cabalgar de este misterioso ser.

Matusita

¿Llantos, risas, quejidos en la oscuridad? O en específico en aquella extraña casa de donde se dice que nadie se atreve a pasar la noche o siquiera entrar.

Bienvenido seas a mi bestiario

El propósito de este blog es el de recopilar y contar algunas descripciones, datos e interpretaciones propias con respecto a algunas criaturas sobrenaturales que se encuentran alrededor de todo el Perú. Cabe recalcar que algunas historias están con un tono hecho para generar intriga o curiosidad. Los dibujos publicados son hechos por mis propias manos, siguiendo un estilo propio. Espero que les guste. Si alguno tiene algo que compartir, escríbelo en los comentarios, siempre los estaré leyendo.

jueves, 30 de diciembre de 2021

Matusita, la casa del no sentido

 Quién no hay escuchado la leyenda de la reconocida casa Matusita, edificación ubicada entre la avenida Garcilaso de la Vega y la avenida España. No obstante, realmente poquísimas personas saben cómo es estar dentro. El mito cambia dependiendo de a quien le preguntes o el lugar donde buscas información.

Primero, la estructura cuenta con 2 pisos; el primero había un establecimiento y el segundo, el más importante, estaba alquilado por una ferretería hasta que hace ya bastante tiempo había cerrado. Cabe recalcar que la estructura ha permanecido abandonada casi desde que se construyó alrededor de tres siglos. Pero, según los aledaños, lo destacable es que en ese lugar ocurren cosas paranormales, ya que, en las noches, escuchan risas; otras veces, llantos; y algunas ocasiones, quejidos.

Humberto Vílchez fue quien supuestamente había ingresado al sitio y que luego de haber permanecido un par de horas fue ingresado a un manicomio. Pues a pesar de el conductor haya negado varias veces que aquella experiencia fue falsa, puede que realmente haya visto algo. Nadie después se ha atrevido a entrar, ni siquiera quien quisiese cometer un delito y refugiarse allí. Sin embargo, no fue hasta hace poco que obtuve una versión de primera mano.

Tengo tres amigos (quienes no diré sus nombres porque así me lo pidieron) que inocentemente entraron al lugar. Ellos me mencionaron que no lo hicieron porque les intrigaba el misterio del lugar, sino que buscaban un lugar donde hospedarse. Me dijeron que en el primer piso había una recepcionista que les dijo que se podían quedar en la segunda planta. Mis amigos no son de por aquí, por lo que no conocían el mito de aquella casa.

El interior del lugar tenía aspecto antiguo, pero elegante, similar al empleado en la época colonial. El suelo y el techo eran de madera y adobe. Las escaleras al segundo piso estaban por dentro, en un pasillo curvado bastante estrecho en donde cabían con las justas 2 personas a la vez. Una vez arriba, inmediatamente al lado habían otras escaleras que pensaron que conducía al techo. El sitio se dividía en varios pasillos, me decían que era más grande de lo que aparentaba. Habían alquilado un cuarto para cada uno, por lo que se fueron sus respectivas habitaciones. Me mencionaron que habían focos blancos que iluminaban cada pasaje, lo que quiere decir que también había instalación eléctrica.

No había ocurrido nada fuera de lo común hasta ese momento. Uno de ellos, me mencionó, escuchó ruidos en los pasillos, ruidos como llantos de bebé, por lo que fue a ver, ya que al parecer no había nadie más en el sitio aparte de ellos. Me dijo que le pareció caminar en círculos, los pasillos eran muy similares. El otro me dijo que escuchaba fuertes pisadas fuera de su cuarto, pero no había nadie. Y el otro me dijo que se dio cuenta que no había un baño en el segundo piso, por lo que, al bajar por las escaleras, en el mostrador no había nadie.

Luego de eso intentaron reunirse sin éxito, ya que oían las voces de cada uno sin llegar a encontrarse, era como laberinto que cambia de forma constantemente. Posteriormente vieron como su visión temblaba, distorsionando su vista y cada vez se oscurecía el lugar. Ahí pasaron otras cosas, me dijeron que habían puertas que no llevaban a ningún lugar; al tratar de ver a través de una ventana, vieron que al otro lado continuaba el pasillo; y que, al momento de bajar las escaleras, aparecían por las escaleras que conducían al techo.

Finalmente, lo más extraño que vieron era que en cada esquina de cada cruce de pasillos se asomaban la silueta completamente blanca de una mujer vistiendo una especie de sabana que cubría su cuerpo. Lo único poco distinguible de aquella mujer eran sus rostro y la risa que ella producía. Poco tiempo después de avistarla cada uno escuchaban como estática en sus oídos y empezaban a ver como todo se distorsionaba aún más.

Uno de ellos me comentó que, tras estar corriendo sin un rumbo, puesto que para él ya nada tenía sentido, se logró encontrar cara a cara con aquel ser femenino. Me dijo que ser trataba de huir, pero no le dejó escaparse, hasta me contó que pudo hablar con ella. Después de esa interacción ya no recuerda que más pasó. Me dijeron que simplemente al día siguiente amanecieron en el mismo lugar, pero se encontraba bastante viejo y deteriorado.

Escribiendo esto me di cuenta que lo que parecían describir eran alucinaciones producidas por alguna especie de droga, no obstante, no considero que mis amigos hayan consumido ese tipo de estupefacientes; además, me dijeron que ese día no habían comido nada. Posiblemente se hayan encontrado con alguna especie de fantasma, pero es cierto que los fantasmas en sí mismos no existen, o al menos eso quiero creer.


(A veces me gustaría poder ver lo que ellos vieron)


El Jinete Decapitado, el cabalgar misterioso

 En primera instancia no hay que confundir a este ser con el conocido “Jinete sin cabeza”, ya que esa historia se originó en Europa y fue difundida a todo el mundo gracias al relato de Washington Irvin. Esta historia, por el contrario, es casi desconocida o al menos no tiene una gran repercusión.

La historia comenzó en lo que hoy queda de la Quinta Heeren, por el Jirón Junín en el Cercado de Lima. Según el registro de inquilinos de aquel conjunto de casas, allí vivía el doctor Hermilio Hurtado, uno de los médicos asistentes de José Alcides Carrión, quien tuvo que abandonarlo después de haber sufrido un accidente que lo dejó parapléjico.

Todavía en lugar se pueden encontrar parcialmente algunos de sus escritos. En un de ellos es legible que el doctor estudiaba el comportamiento y fisiología de los caballos. Según el relato como lo narran los vecinos, este médico criaba caballos en el patio de la quinta y que, con ayuda de su enfermera, lograba montar aquellos animales, debido a que, como mencioné anteriormente, no tenía movilidad de sus extremidades inferiores; por lo que la gente de la zona lo llamaba el Vaquero Cojo.

Se decía que, en ese tiempo casi al atardecer, veían como el doctor iba hasta alguna parte del actual Cono Sur de Lima, ya que, según el decir de la gente, allí se encontraba su novia que había venido de alguna región fuera de la capital, sin embargo, no nadie sabe si esto fue cierto o no, solo hay relatos que señalan que él iba montado hasta allá. Seguía la misma ruta hasta que un día ya no regresó.

Y hasta aquí queda el relato, al menos en este lado de la región. Me di a la tarea de indagar en las zonas de los Conos, para averiguar si había registros de la continuación de aquella historia. En lo que hoy está la Posta médica Pumacahua, existía otro centro médico llamado como el doctor, sin embargo, fue cambiado ya que habían arrestado al hombre. No sé sabe bajo que cargos y quien fue el denunciante, pero, al momento de su captura, se menciona que el médico trató de escapar, por lo que tuvieron que usar cadenas para inmovilizarlo. Estuvo recluso en la hoy inexistente Penitenciaria Central de Lima, hasta que fue ejecutado por decapitación por uno de los internos de la prisión.

Todo hasta aquí no me parecía nada fuera de lo común. Sin embargo, lo raro es que las personas que viven en la ruta, que según dicen es la que seguía el doctor, casi a las 7:00 pm. escuchan cascos de un caballo con un ritmo irregular y unas cadenas que se arrastran. Algunos vecinos mencionan que el fantasma del hombre; mientras que otros dicen que todavía sigue con vida en algún lado escondido para que no lo encuentren. Pero todos coinciden en su apariencia, el hombre no está montado en el caballo, él es el caballo. Los supuestos testigos dicen que vieron el torso decapitado del hombre enredado con cadenas y pegado a la parte delantera del caballo, el cual solo tiene la mitad de su cuerpo y su cabeza.

En mi estancia, no logré divisar a este ser; pero, sea como fuere, es bastante extraño dichos sonidos, ya que, a pesar de contar con una cámara, dichos sonidos no son lo suficientemente fuertes como para dejarse ser captados por este aparato, únicamente puedes escucharlos con el oído. Posiblemente haya más explicaciones a la de que se trate de un fantasma; sin embargo, dicha descripción aún me ha dejado intrigado. Si desean, pueden ir a echar un vistazo a aquellos lugares para saber si alguien logra percibirlo.


(Ha sido un poco difícil dibujar al caballo, 
pero creo que me ha quedado bien)



jueves, 23 de diciembre de 2021

Yakuruna, el espíritu cumplidor de río


 

En la comunidad de Caracama, en Madre de Dios, siguiendo la carretera de Puerto Carlos y siguiendo el río con el mismo nombre que la región, los pobladores mencionan que hay un ser que es capaz de hacer realidad lo que se desea, pero solo si eres parte de los Umas, quienes son el equivalente a un sacerdote o un chaman.

En la entrevista que le hice a algunos miembros de este grupo, me mencionaron no se puede contactar con este ser en cualquier momento, ya que es similar a un espíritu de la selva. Primero se tiene que hacer un ritual en el que se suele usar brebajes hechos a base de ayahuasca y otras hiervas.

Estos curanderos me mencionaron que tienen diferentes maneras de llamar a este ser, como, por ejemplo, Hombre de Río o Yakuruna. Cuentan que no existe uno solo, sino que son varios, tantos como las localidades y que existe uno por cada pueblo. El del pueblo de Caracama tiene apariencia de un hombre de aproximadamente 35 años, quien viste un taparrabos, y además tiene un excéntrico bigote, cuya descripción se parece a la de Iknik Blackstone. Siempre está montado sobre un caimán, ya que nunca pone un pie en la tierra. Pero su característica más importante es su brazo derecho, el cual es una serpiente.

Los Umas me mencionaron que, para lograr llamarlo, primero tiene que ser una noche de plenilunio, ya que si se le contacta en otro momento se puede enojar. El Uma debe seguir el río en solitario hasta un punto en donde no pueda ser visto por nadie. Una vez allí debe tomar el brebaje mientras ora por su presencia. Al cabo de un rato una niebla cubrirá el ambiente de donde saldrá navegando el Yakuruna. Allí con todo respeto debes pedirle tu solicitud y él decidirá si cumplirla o no. Se puede pedir tanto el bien como el mal para cualquier persona, pero un factor a destacar es que el ser no cumplirá el deseo sin recibir nada a cambio, ya sea material o espiritual. Para cerrar el trato, el Yakuruna le pide al Uma ser mordido por su brazo; luego de esto el ser de desvanecerá.

Los chamanes, me señalaron que suelen usar su poder para evitar que el río se desborde, evitar que una plaga infecte a su ganado o que simplemente haya prosperidad. Además, me advirtieron que, al pedirle un mal, el precio de lo que se dará a cambió suele ser más alto. Y quienes no le den su retribución, lo harán enojar y caerá sobre ellos una especie de maldición a largo plazo.

No estoy seguro que tan ciertas sean estos relatos, ya que nadie a parte de ellos a podido divisar a aquella peculiar criatura; pero de lo que sí estoy seguro es que la devoción que estas personas le tienen es tan grande como la de cualquier otra religión que haya habido.


(No pude evitar dibujarlo como alguien que parece ser un bandido)

Ellen, el toca puertas

 

Muchos de los pobladores de Pisco me mencionaron su región es una en donde la violencia de género se encuentra bastante controlada, sin embargo, no era por las razones que creía.

Hace casi seis meses sucedió un hecho extraño percibido por los vecinos de la calle José C. Mariátegui. Una pareja sostenía una fuerte discusión en el segundo piso de su domicilio, pelea que pronto se llevó a los golpes. Los demás residentes hartos de la situación al ir a reclamarle a la pareja, observaron como un hombre elegante muy alto que llevaba una caja de madera casi de su mismo tamaño se encontraba tocando la puerta tranquilamente. Vieron como lo hicieron pasar a la casa y al rato ya no se escucharon ruidos. A la mañana siguiente, vieron como la policía de criminalística se llevaba los cuerpos de aquella pareja.

En el transcurso de las semanas más casos similares se fueron dando dentro de la región, en todos los casos coincidiendo en peleas domésticas y en aquel extraño sujeto tocando la puerta. Todos los testigos mencionan que aquel hombre una vez que entra a las viviendas, no se le ve salir. La noticia se movió rápido entre los vecinos de la zona, quienes apodaron a aquel ser como Ellen. Este nombre, según me relatan los habitantes de la región, es porque una persona que estaba cerca pudo escuchar el intercambio de palabras que tuvo el hombre con una de las víctimas, señaló que el sujeto mencionaba que estaba allí por una reunión con alguien con ese mismo nombre.

Según mis indagaciones Ellen es un apellido de origen europeo, y que, según el INEI, la única ciudadana registrada con ese apellido, Mariah Ellen, actriz y modelo, murió hace aproximadamente 27 años, según su acta de defunción. Su cuerpo se encontraba en el pabellón de San Alberto del Cementerio General de Pisco o al menos hasta hace un par de meses. Durante las remodelaciones del lugar el pasado 9 de junio, su cadáver se encontraba desaparecido. Como nadie denunció la desaparición, por falta de datos la policía de la región nada pudo hacer para recuperar el cuerpo.

Los pobladores de Pisco viven con el miedo de ser llamados a la puerta por cualquier mínima discusión que tengan con su pareja.


(Creo que exageré un poco con la forma del hombre, 
en algún futuro tengo pensado rediseñarlo)


Chuya, el cambia formas del mar

 

¿Alguna vez han escuchado o visto de marineros o pescadores que al volver del mar actúan de una manera diferente? Como si la marea movediza o la soledad del ambiente los haya cambiado. Pues, es posible que Chuya haya sido el culpable, un ser denominado así por los pescadores de al sur de Chincha.

Tiene apariencia de un pequeño niño, pero no nos confundamos, se trata de alguien de más edad, solo es que se ve más joven, según quienes lo vieron. Viste una camiseta y un short de lana, en su cabeza usa un chullo con un diseño que se asemeja a la de una cara sonriente; y alrededor de su cuello hay muchas tiras del tamaño de un billete. Pero su característica más peculiar es que solo usa un zapato, porque su otro pie tiene la forma de una garra de alguna fiera.

Sin embargo, lo antes dicho puede ser falso o, al menos, solo una de sus tantas apariencias. Según me relataron, parece ser que puede cambiar su apariencia a su antojo. Uno de los marineros perteneciente a la tripulación del desaparecido capitán Juan Noel, me contó que, a su regreso de su expedición por las Islas Ballestas, el capitán de un momento a otro cambió su mano con la que escribía y que, además, se quejaba sobre su pie. Al cabo de unas semanas, me cuenta, tanto el barco como el capitán se encontraban no habidos, como si la tierra se los hubiese tragado.

Otros tantos testimonios me señalaron que antes que el capitán cambiase de comportamiento, escuchaban como si una rata de un tamaño considerado estuviese caminando dentro del barco. Y en otros casos, mencionan que escuchaban un ruido similar a un silbido proveniente del agua. No obstante, eso no es todo, Manuel Villar, un practicante de biología, me mencionó que a lo lejos pudo divisar casi sobre la superficie una animal similar a una ballena, cuyos cantos parecían le emitían cierto temor, y de esta criatura pudo ver como algo con forma humana se desprendía de su cuerpo, como si ese alguien montase a aquella extraña ballena como un caballo.

Tanto su apariencia como aquella extraña habilidad se asemejan a las de un Chullachaqui, sin embargo, aquellas leyendas se remontan a la Amazonía peruana, mientras que este ser, está en la costa. Hasta la fecha todos los casos en que marineros hayan regresado con otro comportamiento, coinciden en que absolutamente todos eran los capitanes de embarcaciones de mediana y pequeña escala, y que además son de la marcas internacionales, siendo Yamaha y Ranger Boats, las que más se repiten. No se sabe que
es lo que hace con aquellas víctimas, pero si tienen un barco propio y quieran salir a navegar, tengan cuidado por ir hacía aquellas zonas.


(Creo que se parece bastante a lo descrito)