¿Alguna vez han escuchado o visto de marineros o pescadores
que al volver del mar actúan de una manera diferente? Como si la marea movediza
o la soledad del ambiente los haya cambiado. Pues, es posible que Chuya haya
sido el culpable, un ser denominado así por los pescadores de al sur de Chincha.
Tiene apariencia de un pequeño niño, pero no nos confundamos,
se trata de alguien de más edad, solo es que se ve más joven, según quienes lo
vieron. Viste una camiseta y un short de lana, en su cabeza usa un chullo con
un diseño que se asemeja a la de una cara sonriente; y alrededor de su cuello
hay muchas tiras del tamaño de un billete. Pero su característica más peculiar
es que solo usa un zapato, porque su otro pie tiene la forma de una garra de alguna
fiera.
Sin embargo, lo antes dicho puede ser falso o, al menos,
solo una de sus tantas apariencias. Según me relataron, parece ser que puede cambiar
su apariencia a su antojo. Uno de los marineros perteneciente a la tripulación
del desaparecido capitán Juan Noel, me contó que, a su regreso de su expedición
por las Islas Ballestas, el capitán de un momento a otro cambió su mano con la
que escribía y que, además, se quejaba sobre su pie. Al cabo de unas semanas,
me cuenta, tanto el barco como el capitán se encontraban no habidos, como si la
tierra se los hubiese tragado.
Otros tantos testimonios me señalaron que antes que el capitán
cambiase de comportamiento, escuchaban como si una rata de un tamaño
considerado estuviese caminando dentro del barco. Y en otros casos, mencionan que
escuchaban un ruido similar a un silbido proveniente del agua. No obstante, eso
no es todo, Manuel Villar, un practicante de biología, me mencionó que a lo
lejos pudo divisar casi sobre la superficie una animal similar a una ballena, cuyos
cantos parecían le emitían cierto temor, y de esta criatura pudo ver como algo
con forma humana se desprendía de su cuerpo, como si ese alguien montase a aquella
extraña ballena como un caballo.
Tanto su apariencia como aquella extraña habilidad se
asemejan a las de un Chullachaqui, sin embargo, aquellas leyendas se remontan a
la Amazonía peruana, mientras que este ser, está en la costa. Hasta la fecha
todos los casos en que marineros hayan regresado con otro comportamiento,
coinciden en que absolutamente todos eran los capitanes de embarcaciones de
mediana y pequeña escala, y que además son de la marcas internacionales, siendo
Yamaha y Ranger Boats, las que más se repiten. No se sabe que
es lo que hace
con aquellas víctimas, pero si tienen un barco propio y quieran salir a
navegar, tengan cuidado por ir hacía aquellas zonas.



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